El Dijous Bo ya es historia y llega el momento de hacer balance. El principal que, un año más, la feria de las ferias ha resultado un gran éxito de público y, en medio de la dura crisis que padecemos, ha recibido la cifra aproximada de 160.000 visitantes, según estimaciones de la Policía Local y del Ayuntamiento.
El buen tiempo y la cálida temperatura han mejorado las perspectivas de comienzo de semana, cuando las intensas lluvias hacían sufrir a comerciantes y empresarios de la capital del Raiguer. Finalmente, el agua sólo apareció la noche del Dimecres Bo, pero para los jóvenes no fue ningún obstáculo para disfrutar de la fiesta.
Ya hoy, el goteo de gente ha sido constante a lo largo del día y, como reconocen las autoridades municipales, la rebaja de visitantes (en torno a un 20 por ciento) respecto a los últimos años, también se explica porque el público está cada vez «más repartido» entre el Dimecres y el Dijous Bo.
Finalmente, desde el Ayuntamiento quieren agradecer el «buen trabajo» de la Policía Local que, sólo con los efectivos propios de Inca, ha logrado que el tráfico fuese más fluido que el año pasado y haya habido menos problemas circulatorios.
