«Mi padre fue comerciante y jamás en la vida dijo que las cosas le hubieran ido bien durante el año. Cuando hablaba de ventas, siempre decía que habían ido regular». Son palabras de Pep Nicolau, el actual presidente de la Asociación de Comerciantes y Restauradores de Inca, un hombre que conoce todos y cada uno de los secretos de las Fires que están a punto de empezar en la capital de El Raiguer.
Nicolau es consciente de que las Fires de Inca aportan importantes beneficios a los comerciantes de la ciudad, pero no se atreve, de ninguna manera, a dar una cifra, ni siquiera aproximada, a la hora de contestar a cuánto dinero puede ‘entrar’ durante su celebración. «Es imposible calcularlo. Lo que sí parece muy evidente es que los restauradores son los más beneficiados. Es muy cierto que durante estos días Inca se convierte en la capital del comercio en Mallorca, pero no es posible hablar de cifras».
Pep Nicolau recuerda que la Asociación de Comerciantes de Inca nació en 1982, precisamente para hacerse cargo de la organización de ferias y eventos conjuntos. «Ahora, las cosas han evolucionado y creo que podemos decir, con orgullo, que tenemos las mejores Ferias de Mallorca. Durante los meses de octubre, noviembre y diciembre, Inca se convierte en la capital del comercio».
El empresario inquense destaca que «hemos conseguido mantener el comercio tradicional y conjugarlo con las grandes empresas -franquicias- que, de cada vez más, llegan a Inca. Eso es bueno. Ahora podemos decir que tenemos comercios de todo tipo. Grandes trasatlánticos y pequeños empresarios conviven en Inca. Es un reto que aceptamos de buen gusto».
Según Nicolau, «este año, la Asociación de Comerciantes de Inca ha centrado muchos de sus esfuerzos en la Tercera Feria (Feria del Arte, 5 de noviembre). El mercado medieval contará con actuaciones y espectaculares luchas al aire libre. Queremos que vuelva el show con malabarismos y acrobacias. Últimamente habían quedado un poco de lado».

