Inca vive a caballo entre la celebración de las pasadas Ferias (Feria de la Tierra y Feria del Ocio) y la proximidad de la Feria del Arte, la tercera y última Feria que precederá al Dijous Bo (16 de noviembre) y que se llevará a cabo este fin de semana (sábado día 4 y domingo día 5 de noviembre). Ya son muchas las actividades que se han desarrollado en la capital del Raiguer, pero según el presidente de la Asociación de Comerciantes, Pep Nicolau, «lo mejor está por llegar». Y es que Nicolau compara los actos de este sábado y domingo con «un pequeño Dijous Bo».

El empresario inquense se muestra ilusionado con la Feria Medieval que se realizará este fin de semana, incluida en la Feria del Arte. «Es una de las actividades más antiguas, más tradicionales de nuestras Ferias», señala. «Esperamos poder ubicar unos noventa puestos. El Circ Bover nos garantizará la animación en tres escenarios. Este año, el habitual circuito medieval del casco antiguo se prolongará hasta la plaza Santa Maria la Major. El sábado habrá espectáculos con fuego, equilibristas, etc., y el domingo los combates simulados, que siempre generan mucha expectación «.

Nicolau no se olvida de que el sábado y el domingo «tendremos ‘Cuines del Món’, un encuentro internacional de profesionales que vienen de Galicia, Andalucía, Austria, Alemania, Estados Unidos, Chile e incluso uno que nos llega desde Armenia. Tenemos previsto que sean unos 20 stands los que podremos instalar en la plaza de Mallorca. Este será el segundo año que tendrá lugar esta feria, tras el buen resultado de la del año pasado. Tampoco nos olvidamos de la gente de Rata Market, que es muy buena «.

A la hora de hacer un primer balance de las ferias realizadas hasta ahora, Nicolau indica que «la primera, la Feria de la Tierra, se vio un poco afectada por la lluvia y por la inestabilidad de la meteorología. Nos faltó una poco de gente, aunque la gran mayoría de actividades se pudieron llevar a cabo. Creo que sólo fue el Concurso de Dibujo que se tuvo que aplazar para la Segunda Feria. También es cierto que algunos expositores no fueron venir por miedo a la lluvia. Sin embargo, ya es habitual que la Primera Feria sea, desde siempre, la más flojita «.

De la segunda (Feria del Ocio), Nicolau señala que «superó nuestras expectativas, tanto en el ámbito comercial como de visitantes. Incluso en la sección de ‘Pa i coses’ que se desarrolló en el Claustro de Sant Domingo se agotaron algunos productos antes del cierre. Fue una experiencia muy positiva. Otro acontecimiento extraordinario fue la Feria de la Ciencia y la Tecnología. A pesar de las dudas que teníamos de que esta novedad pudiera encajar, finalmente resultó un éxito y provocó que una feria acabara en lunes para que cientos de niños y niñas de escuelas pudieran visitarla. Hablé con diferentes profesores y estaban encantados «.

El apartado del motor, con venta de motos de segunda mano, las exposiciones de coches y motos, también brilló con luz propia, según Nicolau, que pone mucho énfasis en un tema social: «El homenaje que hicimos en las personas mayores en Santa Maria la Major. Los comerciantes estamos muy orgullosos de haber reunido a unas 300 personas».

De cara a este fin de semana, Nicolau espera mucha gente. «Como decía antes, la Feria del Arte es un pequeño Dijous Bo. Después, una vez haya pasado, nos meteremos de lleno en los demonios, hogueras y las torradas de la copatrona de Inca, Santa María la Mayor. Y por fin, el Dijous Bo… Ahora llega lo mejor «.

Por último, Pep Nicolau considera que, «de momento, los resultados comerciales son muy buenos, especialmente en el sector de la restauración».

 

 

 

 

 

 

 

 

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