Ocio y economía van de la mano en el Dijous Bo

¿Referente lúdico o la mejor oportunidad para cuadrar cuentas? Es difícil asegurar con rotundidad qué predomina en el Dijous Bo. Ambos aspectos son fundamentales. Una feria capaz de convocar a más de 200.000 personas escenifica a la perfección una cita en la que el ocio tiene un protagonismo indiscutible, pero también es innegable la vertiente económica de la fiesta. Los comercios de la ciudad y los responsables del mercado son los más beneficiados directamente por la feria, pero la realidad es que todos en Inca salen ganando con el Dijous Bo. Ocio y economía van de la mano en perfecta simbiosis en una fiesta que ejerce de escaparate de las tradiciones mallorquinas.

El Dijous Bo presenta un enorme abanico de actividades que da respuesta al visitante más exigente. Además de las actividades propias de la feria, hay otras de carácter cultural, deportivo o gastronómico que conforman el compendio ideal para hacer de Inca un lugar de visita obligado, ya sea en el día grande o en los fines de semanas precedentes que acogen las populares Fires.

Actividades como el concurso de artes plásticas, la exhibición de porc negre, el tradicional rally o las diferentes muestras relacionadas con la gastronomía, por destacar solo algunas del extenso programa, hacen del Dijous Bo una feria que va mucho más allá del emblemático mercado. Una fiesta que, incidiendo de nuevo en su aspecto econonómico, mejora los resultados anuales de muchos comercios inquenses.

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