Pasó el Dijous Bo’2019. Con algún rato de lluvia, pero con las calles de Inca llenas de vecinos y visitantes celebrando un día grande. Todo ha salido bien. Ahora, por delante queda un largo fin de semana, puesto que, por primera vez, la capital del Raiguer  se ha abonado a la segunda fiesta, y este viernes será festivo. Opciones abiertas: tiempo para seguir ‘on fire’ o tiempo para el descanso. 

Fuentes organizativas calculan que entre las tres ferias previas al Dijous Bo -Fira de la Terra, Fira de l’Oci i l’Esport i Fira de l’Art- y el Dimecres y Dijous Bo, unos 200.000 visitantes podrían haber pisado las calles de Inca, una cifra extraordinaria, teniendo en cuenta que las previsiones meteorológicas, algunos días, no eran muy halagüeñas. «El tirón de las fires no lo frena ni el mal tiempo», ha dicho, a la hora del balance, el alcalde Virgilio Moreno, un hombre, hoy, cansado pero tranquilo.

La misma opinión tenía, casi en el momento de bajar la barrera, el presidente de la Asociación de Comerciantes de Inca, Pep Nicolau. «El Dijous Bo se ha impuesto al mal tiempo», ha asegurado esta tarde. «Todo ha ido bien, a pesar de la lluvia y el viento que, en algunos momentos, han aparecido», ha sentenciado el histórico comerciante inquer. «Mira por dónde, estos días se han podido vender artículos para combatir el frío, que es lo que toca ahora», ha valorado.

Otra voz autorizada, la del presidente del Sindicat Obrer La Pau, Pep Córcoles, ha admitido que la meteorología ha podido influir en que algunos hipotéticos visitantes se mostraran remisos a desplazarse a Inca pero ha valorado muy positivamente la campaña pre navideña de recogida de alimentos para el comedor social. «Doy las gracias a todos y en especial a los artesanos», ha indicado Córcoles.

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